domingo, 12 de febrero de 2017

San Luis y un Gobierno que no tiene rumbo.


La administración provincial encabezada por Alberto Rodríguez Saá al ver en peligro su desempeño electoral en 2017-2019 descuida las áreas más sensibles para los puntanos: como la educación, la salud, el empleo, la seguridad y el acceso a la vivienda.


San Luis padece de un Gobierno alejado de la realidad. Sus referentes en Terrazas del Portezuelo preocupados por la carrera electoral desoyen las necesidades más importantes de la población.


La propagandística Ley que convertía a San Luis en un corredor humanitario para refugiados sirios, poco tenía que ver con una adhesión parlamentaria a la Ley Nacional de Refugiados, ya en vigencia, o los programas del Gobierno Federal en la materia. Pero más grave aún Rodríguez Saá evidencia sus enormes contradicciones, porque mientras recibe refugiados, su administración persigue a argentinos radicados en San Luis por haber nacido en otras provincias.


La inconstitucional Ley de Registro del Empleo Puntano, que en definitiva es un impuesto al trabajo; y la modificación de la política habitacional por Decreto de Necesidad y Urgencia (facultad inexistente en la provincia pero que el gobernador se atribuyó a sí mismo) son síntomas de la discriminación que realiza el Gobierno puntano a los argentinos que eligieron nuestra provincia como su lugar para vivir.


Por otro lado, en Merlo y San Luis, vecinos autoconvocados hicieron sentir en las últimas semanas su desencanto con las políticas de Seguridad y Salud (o más bien su ausencia) en la provincia.


La región del Valle del Conlara reclama la posibilidad de nacer en su propio suelo (cosa que hoy no es posible), especialistas en áreas de la atención pública de la salud y una mayor cobertura en sanidad. Es importante recordar que San Luis es una provincia que salvo las cabeceras departamentales, decenas de pueblos, no cuentan con médicos las 24 horas y mucho menos ambulancias en condiciones de trasladar a pacientes a los nosocomios cuando se trata de emergencias.

Los robos y homicidios que se sucedieron las últimas semanas se vuelven insoportables para los vecinos de la capital puntana. La Policía de San Luis no realiza los patrullajes necesarios ni tiene la cantidad de efectivos suficientes. El pedido por la seguridad es viejo, pero los residentes expresaron su descontento generalizado con un Gobierno que prefiere cambiar ministros y funcionarios para “aquietar aguas”, en vez de escuchar los petitorios de la comunidad.

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